Lo prometido es deuda. Aquí estoy. sentada frente al ordenador porque mi dragona así lo quiere, hasta que haya emitido mi veredicto del mes de agosto en el bloj.
Mes de agosto, has sido el más tranquilo que recuerdo en toda mi vida. Sin salir de casa (o saliendo lo justo) y con días frescos en Xilxes. La verdad es que me ha venido bien pasar este mes sola.
Este ha sido un mes de ejercicios y series que marcan. De ser "fan absoluta sin bragas porque se han caído de tanto mojarlas", sentirme rota cada día pero feliz por salir de la ducha con la impresión de que los kilos se los lleva el agua con el sudor y también de nuevos amigos.
Las series se definen con dos nombres que para mi ya lo dicen todo. Detective Conan. Montana Jones. Fin de la historia, nada más que añadir.
El ejercicio también tiene un nombre. Elena Malova. Vaya forma de sudar y sufrir, pero ella lo hace contigo. También la ves cansarse y pararse a respirar, cosa que anima a seguir su ritmo con fuerza. Además me encanta su forma cariñosa de darnos ánimos y definirnos como "máquinas", poderosas y capaces de lograrlo todo.
Los amigos, siempre vienen de donde menos lo esperas, cuando no los buscas ni los fuerzas. He encontrado a otro del gremio detectivesco, fan a más no poder y que pronto espero conocer... y un chucho mu' majo. En la vida lo hubiese podido prever... pero también es cierto que la gata y la dragona tampoco fueron previstas en mi vida y aquí están. Llegaron a su debido tiempo, ni antes ni después.
Hablando de eso, espero que mi próximo agosto resulte más ajetreado en cuanto a personas y actividades, pero cómo queda lejos... nos centraremos en septiembre, luego octubre, noviembre, diciembre... y así sucesivamente. Focalizar la mente en el objetivo a cumplir. Y en la agenda. Y en las galletas de canela y miel para servir el té con pastas en mi casa cuando reciba visitas. Y ya está, que mi mente se empieza a dispersar del objetivo.
PD: Como dato curioso, así, como si tuviese algo que ver... No era broma que saldría el sol cuando nos viésemos... es que ha salido el sol exactamente a las 4. Yo no quiero ser malpensada... pero en este caso voy a creer ciegamente en esta coincidencia.
Bueno, debo añadir tres cosas buenas en mi ejercicio de ser consciente de las cosas buenas que parecen insignificantes... a ver...
1. La maravillosa sensación de ver Detective Conan o Montana Jones... sobretodo esos momentos especiales entre personajes que me matan de amor. Incluso si debo quedarme hasta las cuatro de la mañana.
2. La satisfacción del deber cumplido cuando tu cuerpo esta roto tras darlo todo con Elena... y su posterior ducha.
3. Que el sol haya salido a las 4 como si realmente lo hiciese porque voy a verlas.
...
Verlas nunca estará en esta lista, porque es un hecho que nunca podrá pasar por insignificante.
Que soy feliz, carajo. A ver si me entra en la sesera a pesar de las nubes y la lluvia.