lunes, 5 de noviembre de 2012

¿Perros de caza que tiran de un trineo?

El fin de semana ha sido harto interesante.
Por supuesto, estaba con Mila y ya por eso ha sido fantástico.

He conocido a una chica de quinto de licenciatura con la que he congeniado bastante bien y una pareja alicantina que estudia en el ceu y que el chico es sordito como yo (me alegra saber que no soy la única loca en el mundo que siendo sorda decide estudiar veterinaria).

El sábado fue llegar y armarse el caos: lluvia, frío, viento, nada de comida, niñatos horribles que se creen guays y especiales porque tienen un perro que les arrastra por el monte, niñatas idiotas que se creen que los perros pueden correr 3'5 km a toda pastilla sin preparación física de ningún tipo y no morir en el intento, charcos, barro, fichas de perro mojadas, termómetros que desaparecen... y podría seguir y seguir y seguir.

Llegamos al campo de batalla a las 2 y hasta las 10 que no paramos, sin comer (¿Para qué? ¿Quién dijo hambre?). La decepción fue grande al ver que por "perros de trineo" a día de hoy se entiende "perros de caza sin apenas pelo para protegerse del frío y mal tratados y entrenados". Cuánta sabiduría hay entre el populacho...
Tuvimos también abuelos que formaban parte esencial del paisaje, con sus cestas de mimbre recogiendo flores y mirándonos con cara de "que hacen esos locos ocupándose de los perros". Dicho, visto y montada la micro-carpa para no mojarnos... sacamos los trastos y empezamos con la faena de revisar a todos los perros y darles el visto bueno para participar en la competición. Y así se nos fue toda la tarde y parte de la noche: entre perros.

Domingo: más relajado pero entre perros también. Vuelta a casa para comer y siesta hasta el día siguiente. Dormir, dormir, dormir y más dormir.

Perros, perros, perros, perros, perros, perros...
En Diciembre más y mejor.