sábado, 11 de mayo de 2013

Orgullo

Es cierto lo que dice la Dragona de que últimamente llueve drama. A cada uno el suyo y de sus alrededores. No tenemos nada mejor que hacer en la vida que tragarnos el drama, aceptarlo y transformarlo. Empiezo a pensar que en la universidad no pagamos por el conocimiento... pagamos por todos los dramas que se generan en esas paredes frías y sin ventanas.

Ayer fue tarde de drama, o al menos intentó serlo, porque la Dama no estaba para aguantar el drama de nadie. Ni el drama ni la incompetencia de las personas. Ayer era un día para el orgullo. Y se demostró. El orgullo puede tomar muchas formas y muchos caminos, a veces buenos y a veces malos... Lo dejé bien claro. Y volvería a hacerlo. Hay muchas cosas que me callo pero hay otras que digo porque no estoy dispuesta a callarme. Ayer dejé patente que había algo más allá de uno mismo, por si fuera poco, hay muchos "algo" más allá de uno mismo.
La tontería de "a ver quien puede más" me enerva y las peleas que se producen bajo la excusa del ego y el orgullo de querer ser más que todos... solo es una forma de demostrar que no eres nada.

Mi orgullo también tomó forma ayer. No se lo dije a nadie pero llevaba el orgullo escrito en la cara, en los ojos, en el corazón y en cada paso que daba. Orgullo, orgullo, orgullo. Mi orgullo iba por delante de mí y creo que eso es lo que más molestó a todo el mundo. Que mi orgullo no era por mi misma.

Estoy orgullosa porque después de 4 años lo ha conseguido, porque ha empezado a vislumbrar el camino a seguir y lo lejos que puede llegar, porque poco a poco va soltando esas cadenas que sólo son visibles para ella y que yo no puedo ayudarle a quitar. En mí solo cabe el deseo de animarla a que siga intentando echar a volar y sé que cuando no le queden más cadenas que eliminar se marchará tan lejos como le permitan las alas y las fuerzas. Sé que mi lugar para ella está en curar sus heridas cuando sangran y regañarle  y gritar en modo histérico porque sé que le hace gracia ver cómo intento que se comporte y a mí me encantan esos momentos en los que "se ríe de mí" por verme histérica.
Quiero creer que cuando se marche pensará en mí, que recordará que en algún castillo escondido en un bosque, lejos de miradas ajenas, siempre habrá una Dama esperando su regreso, feliz de verla y escuchar todas las aventuras que vive lejos de mí; que cuando regrese querrá compartir parte de su mundo conmigo y yo me sentiré honrada por ello. Porque yo sé que muy pocos tienen el honor de poder decir que tienen un dragón a su cuidado... y yo, a falta de uno, tengo dos. Eso requiere responsabilidad (esa palabra con la que nadie quiere tener nada que ver) y yo espero estar cumpliendo con ella, espero estar a la altura de lo que necesita y quiero ser perfecta para ella.

Ya lo dice Elinor en Brave: "Una princesa busca, por encima de todo, la perfección".

Mi Dragona ha completado una etapa, se ha liberado de otra cadena más. Otro obstáculo en el camino que ya no es más que algo que queda atrás. Podría decir muchas cosas al respecto pero el orgullo aplastante que siento por ella no me deja expresarlas. Creo que ella lo sabe, al menos sabe parte de como me siento, porque la intensidad del orgullo de mi corazón no se lo puedo transmitir, no puedo (al menos por ahora) trasplantar corazones durante un instante para que sienta lo que yo... pero es mejor así, ya tiene el ego en la cabeza, si sintiera lo que yo siento y con la misma intensidad... explotarían su ego y ella. Y yo no quiero que explote. Quiero ser egoísta y disfrutarla un poquito más (quizá por eso aún no sé trasplantar corazones, vete a saber).
He llegado, después de llorar de orgullo como una tonta casi toda la noche, a la conclusión de que mi orgullo ha tomado forma.
Mi orgullo tiene forma de dragón y escamas, se muere por un matasuegras y puede volar.

Es una de las mejores cosas que tengo en el mundo. Y aunque ella quizá no lo sienta completamente, yo doy fe de que ella lleva volando toda la vida. Yo la conocí cuando ya volaba y no ha hecho más que seguir volando, cada vez más alto, con alguna parada a descansar. Ve la vida con ojos distintos a toda la humanidad y eso la hace un tesoro especial. Un diamante en bruto que espero estar ayudando a tallar correctamente. Quizá sea tu sombra enorme proyectada por el sol lo que espanta a la gente, igual por eso son todos tan idiotas a nuestros ojos. No saben apreciarte.
Tú sabes mucho de mí y estoy segura de que te acercas a la idea de lo que siento ahora. Y que no sepa decírtelo no será excusa para que no encuentre la manera de hacerlo.

Esta canción es para ti y sabes que no podía ser otra.


No te caigas, no desistas. Vuela alto, no te rindas.

PD: Sabes que siempre tendrás la puerta abierta para cuando quieras volver. Y aunque no vuelvas, esa puerta es especial para ti, con un tamaño especial y no se puede cerrar. Yo siempre te estaré esperando detrás de esa puerta y me basta con que tú lo sepas.