Llego tarde porque estas líneas ya las escribo el 8, pero blogger tiene un maravilloso apartado para programar entradas que me va a permitir que estas líneas figuren como escritas el día que toca.
Dije a las cuatro y pico am que había sido una noche de mierda. Al papel que me escuchó para que las ideas no se perdieran le dije que me hacía gracia que hubiese tantos 7 en la fecha. Y ahora, entre lágrima y lágrima cual drama queen, repaso el día en mi cabeza y hay muchas cosas que me hacen gracia.
Llevo años soñando un sueño y envidiando a quienes ya tenían el suyo propio y lo persiguen contra viento y marea desde hace tiempo, con sus idas y venidas. Porque yo quería esa pasión y esa fuerza que me arrastrara a vivir. He cometido errores, muchísimos. No voy ni a pensar en cuales son. Pero sí pienso en los días de ser una ameba para vivir porque nada NADA me llenaba lo suficiente. Y he probado y he llorado porque no me salía. No me salía trabajar. No me salía ser útil para la sociedad, ni para las personas, ni para la vida. Nunca he sido suficiente. Nunca he estado a la altura de nada más que no fuera escuchar, observar, aprender, apoyar a quienes quiero y estar para ellos.
Y me refugié en muchas cosas que tampoco eran suficientes pero me transmitían algo a través de la piel. Emoción por algo nuevo, un reto que me apetecía afrontar aunque fuese un ratito. Y si miro atrás y pienso en esos momentos... Veo que la respuesta siempre ha caminado conmigo, pero comprendo que no estaba lista para verla y abrazarla plenamente. Abrazarme a mí. Y era tan simple... qué tonta he sido.
Los álbumes de fotos, las miles y miles de libretas, la máquina de coser, Teruel (aún con la gente equivocada, creo), un vestido verde, uno morado lavanda extraño que me queda horrible y que diseñe con el corte más horrible que yo me podía poner, las fotos de Cuenca, Nabila con sus creaciones y el Avalon; la videocámara, todos mis intentos de fotografía, powerpoint (ay, powerpoint), sentarme a escribir, Bartimeo, Haplo-Perro-Alfred (porque sí, ellos se escriben así, todo junto), Anna de las Tejas Verdes, Utena (y Anthy y Jury), Sailor Neptuno, Fairytail y otra vez todo este último bucle. Y Netflix me devolvió a Anna (y a Diana Barry) mientras DC me escupió a Diana en la cara (a ver si me enteraba ya). Y por supuesto, Disney y Dreamworks durante toda mi vida. Y Dulcinea.
Odette y Huberta.
Anahita
Y la Mujer Salvaje.
En todo ello dormitaba un hecho común. En todo ello había magia. Y es curioso pensar en cómo se teje esa red a lo largo del tiempo a mi alrededor. Cada vez más certera. Cada vez más cerca. Y ya no me puedo soltar. Pero lo mejor de todo es que esa red no me aprisiona, solo ha llegado al destino y se transforma ahora en una nueva red que quiere salir de mí. Y esa es mi función en esta vida. Eso es lo que yo he venido a hacer al mundo. Darle alas a la magia.
No sé si lo conseguiré, pero voy a dar mi vida a ello porque ya no miro sin dirección mientras camino, ahora miro mis pies y veo el camino. Y sé adonde se dirige, pero la magia está en el propio camino y en descubrir lo que hay en cada esquina.
Y ahora mismo pienso en una dragona y en un gato. Y dios mío, cómo las echo de menos y cuánto deseo abrazarlas ahora mismo. Y decirles que sí, que ahora está todo bien. TODO. Y que pronto estará todo mal, muy mal; pero yo seré inmensamente feliz en el fondo porque vaya mal.
Ojalá aprenda pronto a verbalizar todo esto sin llorar. Es que no es por ir con secretismos y misterios... es que no sé ponerle palabras. No sé si podré ponérselas algún día... Quizá en algún momento puntual de lucidez hasta que mi cerebro relacione que está hablando de ello y vuelvan las lágrimas.
Es que sé no ponerle lágrimas y la sonrisa más grande que puede existir dentro de mí. Por primera vez, no me duele llorar. No me duelen físicamente mis propias emociones.
Madre mía... ya está yendo todo mal, muy mal. Como no pare de llorar, tendré que hacer panfletos de Q&A para explicarme y que lo vayan leyendo mientras lloro.
Es más no sé porqué lloro. Bueno, si lo sé. Lloro por la paz. Porque verdaderamente he encontrado mi Proyecto de Vida. No sombras de él, ni objetos que generan sombras que simulan la realidad tras el fuego. No. He salido de mi caverna de Platón y he mirado el sol directamente.
Así que mientras no pueda ponerle palabras... le voy a poner horas, trabajo, "café", palabras escritas, imaginación, serigrafía plateada, envoltorios, terciopelo, tacto, ilusión, confeti (mucho mucho mucho confeti), imágenes, té y no sé que palabra podría expresar este concepto que pienso ahora (¿salvajidad femenina? Bueno, algo así, yo que sé... el marketing ya llegará), aroma, papel (mucho mucho mucho papel) y velas veganas que aún no he olido (ni creado "hola cuento de la lechera" pero llegarán) que olerán a gloria. Y si me vengo muy arriba, tacitas también.
No puedo esperar a tener la primera en mis manos. No puedo esperar a tenerlas todas en mis manos. No puedo esperar para compartirlas con el mundo. ¿Les gustará? Tres ya dicen que sí. Espero que sí. Aún si solo llego a una sola persona, habrá valido la pena todo.
No va a ser un camino de rosas, como siempre. La vida se juega en modo pro survival horror apocalipsis con una pistola cutre y 10 balas si me apuras. Así que veremos a donde lleva esto. Me queda mucho por delante, mucho que enfrentar, mejorar y cambiar de mi misma para convertirme en la persona capaz de levantar esto y mantenerlo en el futuro.
Y voy a necesitar terapia casi desde el principio, así que el primer reto será ver hasta donde llego sin ella y el segundo encontrar una buena profesional a la que ir a llorarle (porque sí, será mujer... paso de hombres, no los entiendo y paso de esforzarme más también).
Todo hasta ahora también ha valido la pena. Así que gracias, Vida.
Es que por infantil que suene, yo nací para la papelería. No la convencional, ni la mr wonderful, ni la de señores que no salen del moleskine. Esa para vosotros, que para eso pensáis que el resto es infantil.
Yo nací para la papelería mágica y para todas esas personas que también son mágicas.
Y estoy ATERRADA.
Pero por primera vez en la historia de mi vida, quiero enfrentar el terror.
Hoy ha nacido lo que vine a hacer. El cargo del dominio en la tarjeta lo confirma (y los cargos que están por venir en el tiempo). La página en el diario de 5 años correspondiente al 7/07/2017 lo confirma (no pensé que de verdad tendría algo que registrar en el tiempo en ese diario... La magia una vez más existe).
Y mi mareo con náuseas, que vuelve porque es la 1:38 de la mañana para recordarme que en realidad estoy mala y debería dormir o vamos a empezar mal el viaje, también lo confirma.
PD: Ay, mamá... que es verdad; de mayor voy a ser mi propia Charuca.