lunes, 23 de enero de 2012

La rutina proporciona equilibrio emocional incluso en el más completo Caos...

Al fin, vuelta a la rutina.

¡Que suerte tenemos Emilia y yo de estar con Nicolás y Aleix!

Este fin de semana ha sido estupendo. 

Estupendo porque he visto a personas que son importantes para mí desde hace años y personas que acaban de entrar en mi vida pero se están haciendo un hueco rápidamente... Ir a comer a casa de Nicolás y Emilia siempre es gratificante.
Adoro a los perros de Nicolás porque ellos me adoran a mí; quizá sea porque huelen el amor que les profeso en el aire que hay a mi alrededor (eso quiero creer). Nunca he visto un perro tan ridículo como Maika, ni con tanta rabia dentro como Sui, ni tan amorosos como los dos hermanos y Solo.

Allí siempre comemos estupendamente, estamos en agradable armonía mientras hablamos en el jardín y siempre alargamos la conversación para quedarnos un poquito más. Me resulta curioso que, a la vez que hablamos de cosas importantes que pasan a nuestro alrededor, vemos nuestra propia evolución personal.
Tras muchas conversaciones y comentarios sobre muchas cosas que no tienen que ver unas con otras, hemos llegado a una conclusión:

Sí, qué suerte tenemos Emilia y yo de estar con Nicolás y Aleix... pero ¡qué suerte tienen Nicolás y Aleix de estar con Emilia y conmigo!

Espero con ansia el fin de semana para seguir hablando de nuestros  sanos "amigos invisibles" y ver en qué deriva la cosa esta vez.


Otro de los grandes acontecimientos fue ver a Carla y su "maleducado comportamiento con el móvil para comunicarse con nosotros" en su presentación de fallera. Estaba magnífica con su nuevo vestido y su hermana también estaba monísima... pero ambas son magníficas y monísimas y estupendas siempre... excepto cuando acompañas a Carla al baño y la ves "toda puesta de fallera"  sentada en la taza... Gracias a Dios y a la blackberry de la Diosa Kael, ese momento está inmortalizado. 

Pronto nos reuniremos todas y saltaremos felizmente por reunirnos.

El domingo tampoco se quedó atrás. Hicimos un gran vaciado de habitaciones y podemos decir alegremente que hemos "feng-shuizado" la mitad de nuestra vida a tiempo para celebrar el año nuevo de las energías; claro que falta la otra mitad, pero eso llegará el fin de semana que viene.

Acabo de tener un pensamiento glorioso:
Todo va a empezar a mejorar, porque hoy empieza el Año del Dragón.


Una Dama siempre merece las cosas buenas que la rodean...



PD: Pronto, muy pronto... volveremos a estar juntas.