Hay gente que no sabe comportarse allá donde va, ni cual es el lugar que les corresponde porque no se enteran de nada... ni de dónde están en cada momento, ni de cómo deben comportarse, ni siquiera de quienes son o de cómo se llaman. Esto, a simple vista, puede parecerles que no me importa, pero el caso es que me hierve la sangre cuando veo personas como las que he descrito.
Es bien sabido por todos que si estás en una biblioteca (y si es pública, con más razón todavía) debes seguir una serie de "normas no escritas" para facilitar que el paso de las horas sea lo más pacifico y llevadero posible.
- Si te vas a ir de compras y no piensas volver hasta las 6, no dejas un folio en blanco con un bolígrafo... para guardarte el sitio.
- Estar callado (si estás estudiando, no debe resultarte difícil...). Para charlar y reírte con tus coleguitas, están la calle y ese fabuloso parque con sol y sombra para que escojas según te apetece y según que época del año sea.
- Por educación más que nada, tener la amabilidad de no mirar mal a la gente porque te produce envidia ver que algunas somos Damas decentes, guapas, que nos cuidamos para no tener la cara llena de grasientos granos y con más clase que tú. Vamos, que si fuese una maleducada te escupiría en la cara llena de grasientos y vulgares granos por atreverte a mirarme de esa forma tan vulgar... pero afortunadamente, soy una Dama y estoy por encima de esas vulgaridades.
Por si aún no habéis entendido lo que quiero decir... sois personas bastante vulgares.
Tras muchas idas y venidas por la biblioteca, he encontrado un sitio agradable, con vistas al nuevo y precioso parque al tiempo que he recibido la más que estupenda noticia de que me reuniré con mis dos grandes amores bastante antes de lo que me esperaba (y esto es siempre motivo de la más absoluta de las alegrías y jolgorio inmediatos). Espero que llegue ese día con inquietud sana renovada y mariposas en el estómago (mariposas de amistad, claro). Es cierto que son ellas las que me transmiten y renuevan mis fuerzas para aguantar las lluvias hasta nuestra próxima reunión.
Además he tenido un agradable banquete en los 100 montaditos con mi "galante caballero" (porque muy en el fondo y aunque ninguno quiera admitirlo, es un galante caballero) y, realmente, hace un día maravilloso, con un sol radiante y un precioso cielo azul ausente de nubes...
Al parecer, el día de hoy no ha empezado todo lo bien que debería (de hecho, la mañana ha sido horrible); pero la tarde promete ser: provechosa, agradable, tranquila y feliz. Parece que se avecina una de esas épicas tardes que aprovechas para salir a pasear a caballo, rodearte de buena gente en un lugar llamado Café de las Luces (que mencionado sea de paso: me encanta), tomar una estupenda taza de Té y tener una agradable conversación con tus seres queridos... pero lamentablemente, toca estudiar para los exámenes de la universidad; aunque lo haré encantada y de muy buen humor.
Una Dama nunca desfallece...
PD: A la espera de que abran el servicio de reprografía de la biblioteca...