miércoles, 18 de enero de 2012

Mi cachorro sufre...

- Cuidado, Ishys... parece que el mundo se derrumba.
- No, querido Rovin, soy yo.

Está sufriendo. Mi cachorro sufre. 

Hoy he pensado mucho en ella y he tenido frío a pesar de que hacía calor. Al principio creí que la culpa sería de la emoción que sentía de volverla a ver y de saber que por unos días, aunque no estuviera conmigo a cada segundo, está en casa. Odio mi capacidad de saber que va a pasar algo y no saber interpretarlo... debo ser idiota y nadie ha tenido el valor de informarme de ello. Gracias.

No sé si será cierto o no, pero puedo sentir dentro de mí como todo a mi alrededor grita de sufrimiento. Si es reflejo de algo que pasa dentro de mí o no... eso ya no lo sé.

Soy una mujer de ciencia (o eso se supone) y por tanto debo atenerme a los hechos. El hecho es que mi cachorro sufre enormemente aunque no lo diga. El hecho es que yo no puedo hacer nada para curar sus heridas porque otra vez no estoy donde me necesita. El hecho es que me resulta demasiado fácil olvidar que aunque sea de tamaño enorme, todavía es un cachorro.
Lo siento mucho si defraudo a alguna "persona de ciencia" pero no voy a atenerme a los hechos, no me da la gana atenerme a ellos.

Muchas madres se olvidan de que sus hijos ya no son cachorros, pero yo no soy madre al fin y al cabo; y si olvido que mi cachorro es eso, un cachorro; es porque yo no pienso en él como cachorro, ni como "algo pequeño que necesita protección"... yo pienso en él como el ser más grande que poblará la tierra desde hace muchos años, yo creo en él tan inmensamente que ya lo he visto volar tan alto como para alcanzar todo lo que muchos ansían descubrir y no lo harán jamás... porque no son cachorros de dragón.
Aun así, es muy difícil aceptar la situación... porque ¿cómo te enfrentas a la posibilidad de una muerte? ¿A la falta de salud? Es una batalla que yo di por perdida hace mucho tiempo. Y si está perdida ¿qué debería hacer una Dama ante tal situación? La respuesta es muy simple...

Una Dama no debe hacer absolutamente nada.

Lo único que puede hacer es esperar a que su dragón vuele hasta ella y curar en la medida de lo posible sus heridas antes de que vuelva a volar. Duele mucho, pero es así. La Dama no sirve para nada más que poner paños calientes y ungüentos raros. Deseo que venga para poder simplemente abrazarlo, sin decir nada, y llorar yo las lágrimas que no quiera llorar ella (eso parece que se me da genial).
Pero lo he prometido y lo prometido es deuda. Voy a ser un pilar de convicciones sólidas que nadie podrá derribar a menos que se lleve toda la tierra sobre la que se sostiene. Voy a ser lo que toda Dama sabe que tiene que ser: un pilar indestructible. Las tormentas no son eternas.

Yo no profeso ninguna religión humana, no soy cristiana, ni católica, ni judía, ni musulmana, ni budista, ni taoísta... Pero sé que si hablo, Alguien o Algo me escucha y me transmite fuerza, confianza, convicciones...
Sólo necesito tener la certeza de que todo va a salir bien, como siempre.

Yo profeso unas creencias más tangibles... yo creo en la fuerza de la unión y en la amistad, porque estando juntos, por muy a tontería que pueda sonar, somos más fuertes, invencibles. Al fin y al cabo, hemos nacido con estrella.

Tengo mucho frío, pero es algo que no me preocupa, porque TODO va a salir BIEN...
Más allá de mi Eterno Bosque de Verano, un terremoto sacude la tierra; pero aquí en mi Bosque, los árboles son más fuertes y yo también.

Una Dama nunca desfallece...

Una Dama es inquebrantable...


 PD: Hoy os echo mucho de menos.