Siempre es agradable juntarnos todos y hacer valer nuestra locura. Aunque no estuvimos todo el tiempo que nos hubiera gustado... lo que es breve es el doble de mejor. Ha sido un fin de semana inolvidable:
Montaña, perros, romero, películas con minuto 11:37 del Castillo Ambulante incluido, comida, comida, comida y más comida, tarta, abrazos, risas y muchas cosas más... pero me quedo con la respuesta a una incógnita muy importante... ¿Cuantas veces saludé a la cámara?
En la tranquilidad de mi Bosque, siempre agradezco las visitas fugaces pero consistentes de un Gato y un Dragón... pero también reconozco que tras su partida siempre dejan una estela de cosas rotas y caminos hechos forzosamente entre mis árboles con su enorme cuerpo y parte de su torpeza... y en mi corazón debilucho y sentimental siempre dejan un enorme vacío... aunque es gratificante sentirlo, porque significa que han estado conmigo.
¿Cómo se resuelve esto? Pues igual que siempre... se queda sin resolver. Supongo que llegará el día en que asimilaré que la gente que más quiero, va y viene; pero mientras tanto, la rutina me ayuda un poco a estabilizarme después de volver para ponerlo todo patas arriba. Mi querida rutina de vivir siempre con el cuerpo y la mente al límite del agotamiento (así no pienso en nada).
En el fondo, estoy bien. Me quedo con todos los momentos del fin de semana y las 59 veces que saludé a la cámara.
Os quiero tanto, tanto... que siempre os echo de menos.
¿Cómo se resuelve esto? Pues igual que siempre... se queda sin resolver. Supongo que llegará el día en que asimilaré que la gente que más quiero, va y viene; pero mientras tanto, la rutina me ayuda un poco a estabilizarme después de volver para ponerlo todo patas arriba. Mi querida rutina de vivir siempre con el cuerpo y la mente al límite del agotamiento (así no pienso en nada).
En el fondo, estoy bien. Me quedo con todos los momentos del fin de semana y las 59 veces que saludé a la cámara.
Una Dama debe ser fuerte... a pesar de las idas y venidas.
Os quiero tanto, tanto... que siempre os echo de menos.