Sí, este fin de semana he dejado de ser una Dama para convertirme en Princesa. Esa princesa de cuento que es querida y adorada, esperada por muchos o pocos... pero querida, adorada y esperada al fin y al cabo.
Han pasado muchas cosas y no ha pasado ninguna... pero ha sido un fin de semana estupendo, de los que me hacían falta. Claro que nada puede durar...
Gracias Rovin, por arrojarme un cubo de agua fría un Lunes por la mañana... para devolverme a la mierda de realidad que me rodea.
¿Cómo te jode tanto verme feliz? Sí, lo haces por mi bien y te lo acabaré agradeciendo algún día... creo. Pero ya podrías dejarme sola en mis brumas de sueños irreales un poco más, joder.
No olvides que eres una Dama con múltiples responsabilidades...
PD: Gracias por el sueño, mi amor... lo reviviremos el Viernes. Mientras tanto... tú tienes responsabilidades como Caballero y yo tengo responsabilidades como Dama.