martes, 8 de mayo de 2012

Escribiendo cosas bonitas...

Me pidieron que escribiese cosas más bonitas mientras espero que vuelvan mis niñas de tierras lejanas. Así que aquí estoy, escribiendo cosas bonitas.

Quiero proclamar a los vientos de Karan que estoy orgullosa de mi misma. ¿Por qué? Porque he retomado mi historia, he retomado una parte de mí que había dejado olvidada desde el día en que mi dragona se fue a tierras sureñas y cálidas; desde que el gato se fue con otros gatos a vivir nuevas aventuras. Al principio era un pequeño descanso y luego un agobio constante porque no estaban para guardar mis puertas de invasiones ajenas y desagradables que yo dejaba entrar. Porque, seamos sinceras, ninguna tiene olfato para oler la asquerosidad que le rodea hasta que es tarde, pero olemos perfectamente la que rodea a las demás (ese es el precio de la inteligencia superior que nos caracteriza).

Pero gracias a que se ha renovado y ampliado mi armario musical, he recuperado la parte de mí que es confiada, refinada, que no falla nunca porque no quiere y que sabe discernir entre lo que es sano y saludable para ella y lo que no. Esa parte de mí que se da a conocer entre las palabras, las partes y los capítulos de su historia; y que lleva meses esperando el momento de seguir con sus idas y venidas por lares peligrosos y suntuosos palacios a los que aún no ha llegado.

Retomar esa parte de mí, pensar como ella y para ella me ha traído por fin la tranquilidad de saber que no soy una cáscara vacía en la que Rovin puede hacer eco sin que tenga efecto.

Ishys nunca se fue... sólo descansaba.

PD: No sé que vida es más agitada...