viernes, 8 de junio de 2012

De obsesiones va la cosa...

Tras sufrir el acostumbrado reproche por no escribir y leer las noticias de mi dragona y mi gata por sus respectivos parajes, he visto que, como de costumbre, no tengo nada importante ni trascendental que decir.
Raro en una dama. Quizá sea porque yo lo tengo tengo todo excepto el curso aprobado.
Tengo a mi perro, estoy en casa con la familia y tengo a mi caballero andante rondando cerca.

No tengo nada que decir.
Y gracias a no tener nada trascendental que decir, voy a hablar sobre una obsesión creciente en mí. Una obsesión, yo creo, de lo más evidente en mi persona.

Mi pelo.

He tomado la decisión de llegar a tener el pelo que siempre he soñado. Largo, con románticos bucles perfectos (ojalá en color castaño, pero mi color también me sirve) y peinados de lo más elegantes con recogidos maravillosos de cuento de princesas. Todo siempre con el aire sofisticado y la clase propias de una dama, muy "chic".

La ventaja es que no parto desde cero, porque el pelo lo tengo largo... pero debe crecer unos centímetros más. La desventaja es que está seco y es bastante intratable cuando quiere (como yo, vaya). Y lo más difícil será cuidar el zona de pelo de la nuca que está en contacto con la espalda... ese rozamiento capaz de crear las rastas más imposibles de peinar y que cualquier mujer que tenga su pelo en estima, debería evitar.
El pelo, bajo mi punto de vista, debe ser objeto de veneración. Sobretodo en las mujeres. Un pelo sano, brillante y fuerte, marca la diferencia entre una mujer guapa y con éxito y las mujeres "del montón". Mirarse en el espejo y ver una mujer guapa con una melena envidiable, es una de las sensaciones más estimulantes y que aporta mayor alegría y autoestima, porque aunque muchas lo nieguen, a todas nos gusta mirarnos en los espejos y sabernos hermosas y deseables; cada una desde su estilo.

Igual que nos preocupamos de maquillarnos, cuidarnos la piel, depilación, figura perfecta, estar a la moda y un largo etc.; el cabello estropeado puede hacer horrible incluso a Miss Universo.

Ya tengo varias ideas y experimentos que probar. Voy a enumerar aquí lo que considero que debe mejorar en mi pelo tras ponerme manos a la obra:
- El aspecto del pelo (ahora está opaco y no brilla a menos que esté sucio (cosa que no es plan, claro))
- Que se vea suave y definido, nada de melena de león con aspecto de estropajo
- Control del encrespamiento, el peor enemigo del peinado bonito y con clase
Al menos esto, por ahora. Para tenerlo más claro, pondré una imágenes.

Partimos de esta base (no está mal para empezar).

Esta es el aspecto que queremos conseguir.









Toda dama necesita inspiración. La mía es, sin duda, Sansa Stark.
Me siento la persona más vanidosa y superficial sobre la faz de la tierra escribiendo acerca de mi pelo, pero es mi obsesión y se merece la atención que le pongo.
De vez en cuando, subiré alguna foto de cómo va evolucionando la cosa. 
Admito que ya no lo tengo tan exageradamente estropeado como hace unos años y me gusta como está,  pero también lo he tenido mejor y por eso pienso que es el mejor momento para cuidarlo como se merece. 

Acabo de caer en la cuenta de que, si me quedo sin cosas trascendentales que decir... siempre puedo hablar de lo que esté utilizando en el momento, algún truco que me haya ido bien o alguna idea que tenga pendiente para aplicar. Mi dragona y mi gata estarán contentas, siempre tendré algo sobre lo que escribir.

La belleza de una dama está en las horas de cuidados que se dedica a sí misma.