Querido Rovin:
Maldito sea el miedo que freno mi mano durante años... ¿por qué no lo haría antes? No importa, me decidí, lo vencí y es fantástico.
Voy a ser una Maestra Cetrera, ya lo verás. ¡Y seré la mejor veterinaria de rapaces de Valencia! Y tendré aves por todas partes y todas serán cazadoras y cazadores excelentes. Dentro de unos años pasaré ese examen y cuando lo pase nada podrá pararme.
Me enseñaste a ser la mejor en aquello que me me encanta...
Y sé que sientes la misma emoción que yo cada vez que suena el móvil y pueden ser ellos.
Todos ellos, mis maestros hasta el día en que los supere.
Gracias por enseñarme un nuevo camino a seguir. Gracias por ese instante de locura que sé que iniciaste tu en mi cabeza y me llevó a iniciar esta aventura.
Porque es eso, una aventura. No puede ser otra cosa llevar aves rapaces en el brazo y llegar a entenderlas igual de bien o mejor que a ti misma.
Al final no resultó ser tan mono como prometía... será el águila en el brazo, que estiliza.
3 de Febrero, 3 de Febrero, 3 de Febrero... Ese día será muy intenso. Prometo que lo asimilaré todo.
Lo prometo, de verdad. Estarás orgullosa de mí.