Un año se ha ido. Otro año empieza.
Este será bueno, he tomado todas las uvas, sin morir en el intento y a tiempo. ¿No dicta la tradición que si lo consigues será un buen año? Pues ya está, 2013 apúntate en la agenda que serás un buen año... ese es tu propósito.
Este año también nos lloverán porrazos a diestro y siniestro porque si no, la cosa no tendría gracia después, cuando te ocurren cosas buenas.
Ha sido un año duro para muchas personas... para mí no lo ha sido tanto (he tenido momentos malos, pero no un mal año). Hemos sobrevivido a todos los que decían que no pasaríamos más allá del 21 de Diciembre... y aquí seguimos, teniendo que afrontar unos nuevos exámenes de enero y todas las consecuencias de acabar la carrera o no acabarla, las dudas de qué hacer con tu vida y cosas así.
Pero he visto a mi gata, hemos cantado hasta reventar las cuerdas vocales, he visto a la gelatina y a la dragona a pesar de todo y he despedido el año con risas y algunas lágrimas porque con la risa no era suficiente.
No voy a hacer balance del año que dejamos atrás. Ese se acabó, junto a la era 13 maya. Ahí se quedan y los buenos momentos presentes en la memoria.
Nuevos objetivos y vayamos adelante con fuerza. Igual que hasta el momento. Como la gran familia que somos y que nos hemos esforzado por hacer...
Un mal año no acabará con nosotros... y el 13 siempre ha traído buena suerte a los no supersticiosos. Ojala nos crucemos con muchos gatos negros y tuertos, pasemos bajo muchas escaleras y abramos el paraguas cuando no llueve. Pisar minas anti-persona no, que limpiar los zapatos después cuesta y no es agradable ¬¬
Un año más.