He merendado tortitas de navidad en Vips, no tan acompañada como me hubiera gustado, pero eran necesarias... Las tortitas, las estrellitas blancas y el té.
Luego he vuelto a casa y he visto el árbol. Bueno... La estrella del árbol. El árbol es invisible bajo la cantidad de regalos que hay.
Que sí, que es una exageración. Que los regalos solo cubren el pie del árbol.
El caso es que este año, los reyes van a venir cargados. No hay prácticamente ninguna sorpresa, como es costumbre desde años... Aunque alguna hay.
Y esto venía a que me alegra ver tantos papeles diferentes de envolver, revueltos al pie de un árbol. Nos hemos superado este año. Casi parece que haya un paquete por cada mal momento del año anterior... Casi parece algun tipo de compensación.
Que paz me da ver los regalos bajo el árbol...
Y aunque no os tengo delante, me gustaría deciros cuan afortunada me siento por teneros, lo especiales que sois para mí. Ójala que este año se esfuerce por el título de "Grandioso Año", que de verdad traiga grandes cosas para la triqueta. Si tienen que venir más cosas malas, pues aquí andaremos para enfrentarlas. Pero os deseo a ambas un gran año, fuera de los tópicos, un año cargado de esos momentos que hacen que todo merezca la pena.
Que paz me da ver los regalos bajo el árbol...
Y que bien haber crecido y no tener niños a quienes mantener la ilusión, porque así puedo ver esos papeles maravillosos, que prometen más maravillas, un poquito más.
Os quiero mucho.